Nuestra Historia


 

Nuestro Café Brazil tiene una historia como casi todos los chilenos que fueron protagonistas de la caída de una de las duras y fieras dictadura que haya sufrido Latinoamérica. La nuestra comienza así: en los ochenta existía una gran desconfianza en la izquierda producto de todos los crímenes, delaciones y atropellos que aún vivía nuestro pueblo. La gente de izquierda no se saludaban entre si en la calle ni menos conversaba. Recordamos que ha mediado de los ochenta, nuestra querida compañera Gladys Marin nos propone que sirviéremos de "correo", como vendíamos completos en la esquina de Brasil con Compañía para que los nuestros se sintieran más en confianza. De ahí en adelante, nace la idea de tener un local establecido para lograr recuperar nuestra confianza y ser nosotros.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A inicios de los noventa, y como casi todo el vecindario sabía que nosotros somos comunistas, no nos querían arrendar ningún local, es por eso que recibimos la ayuda de Joel González para tener nuestro local que estaba ubicado en Compañía 2091, al lado del Centro de Extensión Amaranto que era donde funcionaba el Comité Central de la Jota.
Cuando inauguramos el Café Brazil, llegan los amigos, los compañeros y algunos vecinos que solidarizaron con nosotros, los dirigentes del Colegio de Profesores, del ICAL, de la Fundación Arrau. A medida que llegan, se abrazan, se hacen cariño por el reencuentro que significa tener el Café Brazil. Una de nuestras amigas, la quenita, abre una botella de champagne y comienza a bañar a todos en alegría por el reencuentro y poder decir ¡seguimos estando! Con esto, nace la idea del Lugar de Encuentro, Rincón de Amigos.

Una vez instalados, después de pasar por varios obstáculos, comienza a llegar nuestra gente. Era normal ver a Patricio Bunster comiendo un plato de porotos en el segundo piso, como también a Gladys conversando con los muchachos de la Humanismo Cristiano, o ver a Patricio Manns llegar después del lanzamiento de uno de sus libros o después de un concierto. De esta manera fue llegando más y más de nuestra gente, entre ellos el historiador Ricardo Pacheco, quien nos acompañó hasta sus últimos días. Cuando se nos da la posibilidad de cambiar de lugar, a un espacio más grande, nos inquieta el saber si tendremos la capacidad de llenar dicho lugar, ya que es una casa con historia porque funcionaba la Casa del Pueblo y el Comando Nacional de Gladys Marín. Con la ayuda de los amigos, logramos traer más gente, entre ellos Eric Maluenda junto a Arak Pacha, Santiago Feliú, Daniel Viglietti por nombrar a algunos. Hoy cuando más de 21 años, podemos decir que primero fue La Peña de Los Parra, luego el Café del Cerro y hoy es el Café Brazil el que sostiene la bandera de la Cultura Popular comprometida, desde el canto, la obra de teatro y las charlas políticas y sociales, manteniéndonos siempre al mismo lado de la vereda y en el rescate y defensa de nuestras tradiciones. Podemos decir que el Café Brazil es un referente para los nuevos espacios culturales que han ido naciendo. Podemos decir que hoy, ya no somos solo el Café Brazil, sino que somos la FAMILIA CAFÉ BRAZIL.